lunes, 30 de septiembre de 2013

Palmeritas

Hoy toca volver a recetas algo más tradicionales de las que he estado colgando estas últimas semanas. En concreto voy a volver a utilizar el no-tan-conocido hojaldre. En mis comienzos con el blog ya recurrí a él para hacer unas mini napolitanas (para verlas haz click aquí) y es que, la verdad, es que trabajar con hojaldre es de lo más fácil, especialmente cuando quieres hacer alguna merienda, por ejemplo, y no tienes más de media hora para prepararlo.

Después de lo dicho... os anuncio que hoy toca aprender a preparar unas... ¡Palmeritas! Un buen recurso para un desayuno casero, una merienda para los peques, fiestas de cumpleaños, etc...


Y sí, después de explicaros como se hacen os vais a reír de lo fácil que son.

Solo vais a necesitar:

1 plancha de hojaldre -la mejor, bajo mi punto de vista, es la de la marca Hacendado pero también la hay de la marca Casa Tarradellas que no está nada mal tampoco. La encontrareis al lado de las pizzas.-
azúcar glacé -podéis usar azúcar blanco normal pero no se derretirá igual-
Nutella (opcional) -si queréis hacerlas rellenas-

¡Vamos allá! 

Antes de nada precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo.



1. Abrimos nuestra plancha de hojaldre y la extendemos bien con ayuda de un rodillo.

2. Si queréis hacer la mitad de las palmeritas rellenas de nutella -como voy a hacer yo en este ocasión- cortamos la plancha más o menos por la mitad. Si no queréis rellenarlas, saltáos este paso.

3. Primero prepararé las palmeritas sin rellenar. Espolvoreamos azúcar por la plancha que no vayamos a rellenar y pasamos el rodillo presionando un poco para fijar el azúcar.

4. Ahora tendremos que llevar los dos extremos de la plancha al medio y volvemos a espolvorear con azúcar.

5. Volvemos a presionar con el rodillo.

6. Doblamos otra vez y volvemos a repetir el procedimiento de echar el azúcar y pasar el rodillo.

7. Ahora tendremos que juntar las dos mitades con las nos habíamos quedado, volvemos a espolvorear azúcar.

8. Presionamos levemente con el rodillo. Le damos la vuelta y volvemos a espolvorear azúcar y presionar con el rodillo.

9. Cortamos las palmeritas -1 cm de ancho como mucho- y las colocamos en una bandeja de horno que habremos forrado con papel de horno. Tened cuidado al colocarlas y dejad suficiente espacio entre ellas ya que necesitarán espacio para abrirse.

Para las palmeritas que queráis hacer rellenas tendréis que extender la nutella e ir doblando como hicimos con las que no iban rellenas pero en vez de espolvorear azúcar, extendemos nutella.


Introducimos al horno y horneamos -valga la redundancia- durante 10-15 minutos, cuando tendremos que sacar nuestras palmeritas, darles la vuelta y hornear un par de minutos más.

y... ¡Listo!


Ya tenemos unas deliciosas palmeritas para una merendola de última hora, para un cumple o para cualquiera que tenga un antojo.



¿Verdad que es súper fácil? Espero que os animéis a prepararlas y ya me contaréis cual es el resultado.
¡Hasta la próxima1

viernes, 27 de septiembre de 2013

Cupcakes de Nocilla blanca

En las cenas de amigos uno siempre es encargado de comprar las bebidas, otro de hacer sus famosas tortillas de patatas, alguno trae bolsas de patatas fritas, etc... yo,por lo general, soy la encargada del postre.
El otro día tuve una cena con los compañeros de clase y me pareció el momento idóneo para experimentar con un sabor de cupcake que me había estado rondando la cabeza varios días... Cupcakes de Nocilla blanca.


Pensé en cómo debería hacerlo y al final me decidí, posiblemente, por la opción más sencilla. Un bizcocho de vainilla con buttercream de nocilla blanca y relleno también de nocilla. De todas formas si os apetece probar con un bizcocho de chocolate podéis usar éste y seguro que estará igual de rico.


Para prepararlo vais a necesitar:

Para el bizcocho de vainilla:
115g de mantequilla a temperatura ambiente
200g azúcar
3 huevos
200g harina
1 y 1/2 cucharaditade levadura tipo Royal
120ml leche
1 cucharada de esencia de vainilla.

Para la buttercream de nocilla blanca:
110g mantequilla a temperatura ambiente
115 azúcar glacé
1 cucharada de leche
140g de nocilla blanca

Preparamos el horno a 180º con calor arriba y abajo.

Primero batimos la mantequilla con el azúcar hasta que tenga una textura cremosa. Añadimos uno a uno los huevos asegurándonos de que se integren bien. A continuación, tamizamos la harina y la levadura, echamos la mitad y mezclamos. Es el momento de añadir la leche con la cucharada de esencia de vainilla y después el resto de la harina. Solo nos quedará mezclar todo bien hasta conseguir una masa homogénea, repartirla en las cápsulas -nunca mas de 2/3 de la cápsula- y hornear durante 20 minutos.

Cuando ya estén hechos, los sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez que estén completamente fríos los rellenamos con nocilla blanca. Para ello, necesitamos un descorazonador de manzanas para agujerear nuestro cupcake. Presionamos y giramos con el descorazonador y tiramos para conseguir un "taponcito". Introducimos la nocilla blanca y volvemos a cerrar con el taponcito que hicimos con el descorazonador (ver tutorial aquí).

Para hacer la Buttercream debemos batir durante varios minutos la mantequilla con el azúcar glacé que habremos tamizado previamente. Conseguiremos una textura cremosa y será el momento de añadir la cucharada de leche y la nocilla blanca. Tendremos que batir varios minutos más para conseguir que la buttercream tenga cierta consistencia.

Solo nos quedará decorar como más nos guste.

y..¡Voilá! Tendremos unos preciosos y, más importante, deliciosos cupcakes de nocilla blanca.


Espero que os haya gustado esta receta, especialmente a aquellos incomprendidos que prefieren la nocilla blanca a la original. Y si alguno la prueba... espero noticias de que le pareció el resultado.



¡Hasta la próxima!
P.D: A los que no lo sepáis ahora -y creo que hace bastante ya- se venden botes de nocilla blanca exclusivamente. No es difícil encontrarlos así que, que no cunda el pánico.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Cupcakes de Tiramisú

¡Aquí están los elegidos! Son los increíbles e inigualables... ¡¡CUPCAKES DE TIRAMISÚ!!



A los que no os hayáis enterado, pregunté a través de la página de Facebook si preferíais unos cupcakes con sabor a Dulce de leche o a Tiramisú y como seguro podéis adivinar sin mucha dificultad... los elegidos fueron los de Tiramisú.


Fue bastante complicado elegir una receta que me convenciese y, de hecho, tenía varias opciones. Finalmente, decidí hacer lo que me diese la gana -más o menos lo que hago siempre- y debo decir que estoy muy satisfecha con esta receta y espero que a vosotros os guste tanto como a mi.

¡Vamos allá!

Para el bizcocho (cantidades para 12 cupcakes):

115g de mantequilla
220g de azúcar moreno 
3 huevos medianos
200g de harina 
1 cucharadita y media de levadura Royal 
100ml de leche
4 cucharadas de café recién hecho -yo usé de la marca Saimaza "Gran Selección" Natural-
1 cucharadita de esencia de vainilla

Para el almíbar de café:

50ml de café recien hecho bien cargadito -en estos casos es mejor emocionarse a quedarse corto-
25g azúcar blanco
1 cucharadara de amaretto -opcional, yo no le hecho porque el sabor del café me parece espectacular-

Para el topping de mascarpone:

1 clara de huevo
2 yemas de huevo
50 g de azúcar
250 g de queso mascarpone
cacao en polvo para espolvorear

Lo primero que haremos será preparar nuestro horno precalentándolo a 180º con calor arriba y abajo.

Para hacer el bizcocho, batimos la mantequilla -que estará a temperatura ambiente- con el azúcar hasta conseguir que blanquee. Después añadimos los huevos uno a uno asegurándonos de que queden bien integrados. A continuación, tamizamos la harina con la levadura y la mezclamos con la masa. Por último vertemos la leche con el café y la cucharadita de esencia de vainilla y volvemos a mezclar.

Repartimos la masa en las cápsulas y horneamos durante 20 minutos. Mientras tanto, prepararemos nuestro almíbar. Para ello le echamos el azúcar al café recién hecho -¡por dios que no hierva el café una vez hecho!- y después de dejar enfriar añadimos nuestra cucharada (opcional) de amaretto.

Cuando nuestros bizcochos estén preparados los sacamos del horno, los pinchamos y empapamos, con ayuda de un pincel, el almíbar de café que habíamos preparado por encima. Una vez hecho, dejamos que enfríen por completo en una rejilla.

Mientras, prepararemos nuestro topping de queso mascarpone. Lo primero que haremos será batir las yemas con el azúcar hasta conseguir una mezcla más bien espumosa. A continuación, añadiremos el queso mascarpone con la ayuda de una cucharada evitando así que el mascarpone pierda su consistencia. Reservamos. Por otra lado, montamos la clara de huevo que teníamos y la incorporamos a la mezcla anterior con movimientos envolventes para que la crema no pierda consistencia.
Solo nos quedará decorar los cupcakes como queramos y espolvoreamos con chocolate en polvo.

y... ¡Listo!


Es importante que el topping lo conservéis en la nevera hasta poco tiempo antes de que lo consumáis (porque lleva huevo) así que mucho cuidadito.. bueno, y porque se derrite un poco.


¡Espero que os haya gustado!
Hasta la próxima.


P.D: tenía otra receta posible para el frosting de mascarpone pero me pareció que con ella no conseguiría ese verdadero sabor a tiramisú que yo estaba buscando. Espero que a vosotros os guste.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Layer Cake de Nutella

Aquí está la Layer Cake más super-hiper-mega deliciosa del mundo mundial...


Todo lo que os pueda decir de esta tarta es poco... su sabor, su textura, incluso su olor es espectacular. Hacía mucho que no hacía una Layer Cake y, por fin, apareció la ocasión adecuada para preparar una: la fiesta despedida de una gran amiga que se fue de ERASMUS para este curso a Bélgica.
Había que preparar algo especial y, por supuesto, con Nutella -a todos los de mi grupo de amigos nos encanta la nutella-. Por lo que me puse manos a la obra...


La Layer Cake está hecha ÍNTEGRAMENTE de Nutella, es decir... tanto el bizcocho como la buttercream son de Nutella y, aunque pueda parecer que el resultado pudiese ser un poco sobrecargado... nada más lejos de la realidad. El bizcocho salió esponjoso y con un delicado sabor a la famosa crema de avellanas -aunque probablemente cuando os diga las cantidades que use de Nutella no creáis lo que os acabo de decir-, al igual que ocurre con la buttercream.



Vamos al lío....

Para hacer esta exquisitez vais a necesitar -cantidades para tres moldes de 18cm-:

Para el bizcocho:
5 huevos
100g mantequilla
125g azúcar 
125g Nutella -son más o menos 3 hermosas cucharadas... ejem yo eché una más-
250g harina de repostería
1 sobre de levadura
sal

Para el almíbar:
100ml agua
100g azúcar
1 cucharadita de vainilla

Para la Buttercream:
250g mantequilla
250g azúcar glacé
4 cucharadas rebosantes de Nutella

Lo primero que prepararemos será el bizcocho. Antes de empezar, como siempre, preparamos el horno a 180º con calor arriba y abajo.

Lo primero que haremos será coger 4 huevos y separar las claras de sus yemas. Mezclamos las yemas con el azúcar hasta que blanquee y, después, añadimos la mantequilla reblandecida -no derretida- y el quinto huevo.
El siguiente paso será añadir la harina y la levadura tamizada y mezclar bien hasta conseguir una masa homogénea. 
Es la hora de añadir la NUTELLA... es importante no cortarse; de hecho, creo que las cucharadas nunca estarán lo suficientemente llenas. Yo eché 4 cucharas pero si no os atrevéis, podéis echar tres. Mezcla muy bien hasta que la crema de avellanas se haya integrado perfectamente en la masa.
Por último, montamos las claras que habíamos reservado anteriormente con una pizca de sal y las incorporamos a la masa anterior con cuidado de no bajarlas, con movimiento envolventes.

Ahora que la masa está lista tenéis que repartirla entre 3 moldes -yo los use de 18cm-. Para no meter la pata con las medidas es mejor usar una balanza de cocina y ser lo más precisa posible.  

Metemos los moldes en el horno. El bizcocho tardará 20 minutos más o menos en estar listo pero para aseguraros siempre podéis pincharlo antes de sacarlo del horno para aseguraros de que no está crudo.
Una vez listos, esperamos 5 minutos antes de desmoldarlos y los dejamos enfriar por al menos otros 10 minutos en una rejilla.

Mientras tanto, prepararemos el almíbar. Solo tendremos que poner el agua, el azúcar y la esencia de vainilla en un cazo a fuego lento hasta que hierva. Cuando esto ocurra, lo apartamos del fuego y dejamos que enfríe varios minutos.

Cuando nuestros bizcochos estén ya enfriados los igualamos con una lira -o cuchillo- y extendemos el almíbar por encima con ayuda de un pincel.

El siguiente paso será preparar nuestra Buttercream de Nutella. Para ello necesitamos que la mantequilla esté a temperatura ambiente y, además, habremos tamizado el azúcar glacé. Batimos la mantequilla y el azúcar hasta conseguir una crema y entonces añadiremos la nutella -otra vez en cantidades industriales... 4 cucharadas-.

Llegados a éste punto solo nos queda... ¡montar la tarta! Es muy fácil, no os asustéis.

Colocaremos nuestro primer bizcocho sobre una base y extendemos por encima la primera capa de nuestro Buttercream, más o menos 3 o 4 cucharadas -tened en cuenta que queremos que las tres capas de relleno sean iguales-. Colocamos el siguiente bizcocho encima poniendo atención en no dejar medio bizcocho fuera y ponemos otra capa de relleno. Será el momento de poner nuestro último bizcocho encima y cubrimos TODA la tarta con una capa de Buttercream de Nutella -más bien finita-. Metemos la tarta a la nevera por lo menos durante una media horita.

Pasada media hora sacamos la tarta de la nevera y le damos una capa bastante gordita de la Buttercream. Es muy importante que la cobertura quede bien lisita -no os preocupéis si os sale algo chungo... hace falta algo de práctica-. 

Llegados a este punto solo queda decorarlo como más queráis. Mi decoración fue muy sencilla como podéis apreciar y preferí no hacer experimentos pero vosotros podéis hacer lo que os apetezca.

y... ¡Voilá! Ya tenéis vuestra tarta lista con la que sorprenderéis a todos.


En esta foto podéis apreciar como se ve la tarta por el medio.


¡También podéis hacer una versión de la tarta en cupcakes!


Espero que os haya gustado y si alguno se atreve a hacer la prueba ya me contará. 
¡¡Hasta la próxima!!

jueves, 12 de septiembre de 2013

Cupcakes de Galletas María

Pues sí... se pueden hacer Cupcakes de Galletas María, por increíble que parezca. De hecho, la receta la he sacado de el libro de Alma Obregón "Objetivo: Cupcake Perfecto" y si ella se ha atrevido... yo también. Además, os recuerdo que sigo teniendo una cantidad industrial de galletas María por lo que esta receta me viene como anillo al dedo.


Para aquellos que no quieran ni oír hablar de las Galletas María os prometo que salen unos cupcakes SÚPER esponjosos y deliciosos con un saborcillo a galleta que te transportaá directamente a tu infancia...¿enserio no os dan ganas de probar uno? No me lo creo...


¿Qué vais a necesitar?

Ingredientes:
Para el bizcocho:
115g mantequilla
220g azúcar blanco
3 huevos M
220g harina
1 y 1/2 cucharaditas de levadura
150 ml de leche semidesnatada
12 galletas maria
20g de cacao en polvo

Para la buttercream:
125g mantequilla
125g azúcar glace
2 cucharadas de leche
10 Galletas María

Lo primero que haremos será triturar las galletas para el bizcocho y poner a calentar el horno a 180º con calor arriba y abajo.
A continuación, mezclamos la mantequilla con el azúcar y añadimos los huevos uno a uno. Agregamos la mitad de la harina, la levadura y el cacao previamente tamizado y mezclamos. Le echamos la leche a la mezcla y el resto de la harina, levadura y cacao -tambien tamizado, claro-. Cuando la mezcla sea homogénea solo nos quedará  añadir las galletas trituradas con la ayuda de una espátula de silicona.

Solo nos queda preparar nuestra bandeja con las cápsulas para cupcakes, repartir la masa e introducir la bandeja en el horno. Tardarán 20 minutos en estar listos.

Mientras nuestros cupcakes se hacen prepararemos nuestra buttercream. Para ello, en primer lugar tendremos que triturar las galletas, como cuando hicimos el bizcocho y las reservamos. A continuación, tamizamos el azúcar glacé y lo batimos junto con la mantequilla -que estará a temperatura ambiente-. Una vez hayamos conseguido una buena textura agregamos la leche y las galletas trituradas y batimos la crema un par de minutos más.

Por último, cuando los bizcochos de nuestros cupcakes esten listos y enfriados solo nos quedará decorarlo y, si queréis, podeis usar otra galleta para decorar vuestro cupcake.

y... ¡Listo!



Espero que os hayan gustado las recetas de las ultimas semanas en las que me he propuesto usar galletas maría como ingrediente fundamental.

¡Hasta la próxima!

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lunes, 9 de septiembre de 2013

"Azucarillos Fugaces" en Facebook

Hoy me temo que no tengo una receta deliciosa para enseñaros pero si os traigo una GRAN NOTICIA.


Como algunos ya sabréis, este fin de semana he creado una página de Facebook para el blog (para acceder haz click aquí). En él colgaré novedades del blog, proyectos y, por supuesto, a través de él podréis contactar conmigo para lo que queráis.

Os recuerdo que también podéis contactar conmigo a través del email del blog:

  azucarillosfugaces@gmail.com


Espero que os paséis por la página y le deis a "me gusta". 

¡Hasta la próxima!

P.D: Los cupcakes de las fotos son de vainilla con pepitas de chocolate, muy sencillos y rápidos de hacer.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Tarta de Piña Fría

Desgraciadamente verano está llegando a su final, el curso está a punto de empezar y la rutina se volverá a apoderar de nuestras vidas PERO... para eso está el dulce, para alegrarnos el día.
Por otra parte, hay algunos postres que nos mantienen en la sensación de que aun podemos disfrutar de los últimos rayos de sol que puedan aparecer, principalmente los postres más fresquitos. Por eso, hoy vengo a deleitaros con una Tarta de Piña Fría.


Es una tarta muy fácil de preparar y en apenas 20 minutos la tendréis lista -salvo por el tiempo que necesite de frigorífico-. Además, si la piña no os convence mucho siempre podréis variar la fruta que uséis pero siempre teniendo en cuenta que tiene que estar en almíbar -por ejemplo de melocotones-.

Para elaborar este postre tan fresquito necesitaréis:

1 litro de nata
uno o dos botes de piña en rodajas en su jugo -es lo mismo que en almíbar-
2 sobres de gelatina de piña
caramelo líquido
sobaos

Lo primero que haremos será cubrir el fondo de nuestro molde con caramelo líquido y, encima, colocaremos las rodajas de piña bien escurridas. Por supuesto, reservaremos el jugo.
El siguiente paso será poner al fuego en un cazo la nata, el almíbar que habíamos reservado anteriormente y la gelatina. Debemos remover la mezcla hasta que ésta hierva.
A continuación vertemos la mezcla en el molde que habíamos preparado anteriormente.
Por último, cubriremos lo que será la base de nuestra tarta con sobaos -nos aseguramos de que queden bien empapados-.

Solo nos quedará cubrir el molde con papel transparente y dejar la tarta enfriar -mejor hacerla de un dia a otro-. A la hora de servirla le daremos la vuelta al molde.

y... ¡Listo!




Espero que os haya gustado y haberos dado una idea para esos momentos en los que no tienes tiempo de dedicarle mucho tiempo a un postre pero queréis sorprender a los vuestros.
¡Hasta la próxima!